SECCIONES
ARMENIA
LOCALES
DIÁSPORA
UGAB
INSTITUCIONES
EMPRENDIMIENTOS Y PYMES
OPINION
AGENDA
SOCIALES
Temp.: -
Hum.: -
Jueves 03 de Abril - Buenos Aires - Argentina
PREMIO MEJOR MEDIO DE PRENSA PUBLICADO EN LENGUA EXTRANJERA - MINISTERIO DE LA DIASPORA DE ARMENIA 2015
Opinion - Benyamin Poghosian, Director Ejecutivo, Asociación de Ciencias Políticas de Armenia
Conversaciones entre Estados Unidos y Rusia: implicaciones para las negociaciones entre Armenia y Azerbaiyán
27 de Marzo de 2025

La promesa de poner fin rápidamente a la guerra en Ucrania fue una de las principales promesas de campaña de Donald J. Trump. A su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente comenzó a tomar medidas para lograr este objetivo. El mundo fue testigo de un torbellino de negociaciones: reuniones presenciales entre el enviado de Trump, Steven Witkoff, y el presidente ruso, Vladímir Putin; múltiples llamadas telefónicas entre Trump y los presidentes Putin y Volodímir Zelenski; conversaciones directas entre Estados Unidos y Rusia y entre Estados Unidos y Ucrania en Arabia Saudita; y una tensa reunión en el Despacho Oval con Zelenski.

Como resultado, Rusia y Ucrania acordaron suspender los ataques a sus respectivas infraestructuras energéticas durante un mes. Actualmente se están negociando un alto el fuego más amplio. Es prematuro evaluar la probabilidad de un alto el fuego completo y duradero, y mucho menos las perspectivas de un acuerdo de paz integral entre Rusia y Ucrania.

En varios temas clave, las partes mantienen posturas diametralmente opuestas. Rusia exige el reconocimiento de los territorios que declaró parte de la Federación Rusa en 2022, así como de Crimea, restricciones a las fuerzas armadas ucranianas y la adopción formal de la neutralidad de Ucrania. Ucrania, por su parte, insiste en que nunca reconocerá el control ruso sobre ninguno de sus territorios, no aceptará límites a su ejército y no eliminará la membresía en la OTAN de su agenda de política exterior.

Sin embargo, el mero hecho de las conversaciones directas entre Estados Unidos y Rusia y las declaraciones de Trump sobre la normalización de las relaciones con Rusia y la necesidad de que Ucrania acepte algunas pérdidas territoriales ha tenido un impacto significativo en la geopolítica global. Los acontecimientos regionales en muchas partes del mundo se han visto afectados, y el Cáucaso Sur no es la excepción. En los últimos años, la región se ha convertido en un microcosmos del emergente orden mundial posunipolar, moldeado por los intereses contrapuestos y superpuestos de Rusia, Turquía, Irán, Estados Unidos, la Unión Europea, Israel, Francia, el Reino Unido, India, China y Pakistán.

Etapa actual de las negociaciones entre Armenia y Azerbaiyán

La guerra de Nagorno-Karabaj de 2020, el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania y la toma militar de Nagorno-Karabaj por parte de Azerbaiyán en 2023 acompañada del desplazamiento forzado de la población armenia han alterado significativamente el equilibrio de poder regional. Ante la creciente agresividad de Azerbaiyán y la falta de apoyo de Rusia y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva durante las incursiones azerbaiyanas, Armenia lanzó una "agenda de paz" destinada a normalizar las relaciones con Azerbaiyán y Turquía. Simultáneamente, comenzó a diversificar su política exterior con un enfoque occidental, profundizando los lazos con la Unión Europea, Francia y Estados Unidos, fortaleciendo las relaciones con la India y los países del Golfo Pérsico.

El gobierno armenio parecía estar posicionándose para un orden regional marcado por una menor influencia rusa y un mayor compromiso con Occidente, una perspectiva aparentemente determinada por las evaluaciones de 2022 y 2023 que predijeron la eventual derrota de Rusia en Ucrania.

Como parte de esta agenda de paz y para evitar una mayor escalada por parte de Azerbaiyán, Armenia aceptó en 2024 las condiciones azerbaiyanas para la delimitación de la frontera en el sector norte de la frontera bilateral. A principios de marzo de 2025, aceptó además la redacción azerbaiyana de los dos artículos restantes del acuerdo de paz en disputa, finalizando así el texto. Armenia propuso entonces a Azerbaiyán que iniciaran consultas sobre la fecha y el lugar de la firma del contrato.

Sin embargo, Azerbaiyán insistió en que el texto se firmaría solo después de que Armenia cumpliera dos condiciones previas: modificar su Constitución y las leyes pertinentes, y disolver formalmente el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Además, Azerbaiyán ha presentado una lista más amplia de demandas, incluyendo el establecimiento del llamado "corredor de Zangezur", cualquiera de las cuales podría declararse condición previa en cualquier momento, lo que retrasaría u obstruiría el proceso de paz.

En los últimos días, Azerbaiyán ha difundido activamente denuncias falsas de violaciones del alto el fuego por parte del ejército armenio, lo que ha contribuido a crear una atmósfera tensa y podría sentar las bases para una nueva escalada.

El impacto de las conversaciones entre Estados Unidos y Rusia

El inicio de las conversaciones directas entre Estados Unidos y Rusia ya ha influido en las evaluaciones predominantes sobre el posible resultado de la guerra en Ucrania. Pocos observadores sostienen ahora que el conflicto concluirá con una derrota estratégica para Rusia. Al mismo tiempo, un número creciente de ellos sostiene que Ucrania debe aceptar la pérdida de territorio y abandonar la esperanza de unirse a la OTAN en un futuro próximo. Este cambio de paradigma ha reforzado la imagen de Rusia a nivel mundial, fomentando la percepción de una potencia resiliente capaz de resistir la presión de Occidente.

Si Rusia y Ucrania alcanzan un alto el fuego duradero, es probable que esta percepción se fortalezca, lo que permitirá a Rusia redirigir gradualmente sus recursos hacia la protección de sus intereses en otras zonas del espacio postsoviético, incluido el Cáucaso Sur. Tal desarrollo reforzaría la posición de Rusia como el actor más presente en la región, limitando la capacidad de Turquía y otros Estados para influir en la geopolítica regional. Simultáneamente, cualquier posible disminución de la participación estadounidense en el Cáucaso Sur permitiría a Rusia reafirmar su papel en el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán, un papel que ha abandonado en gran medida desde finales de 2022, ya que Armenia y Azerbaiyán probablemente no podrían resistir las demandas de una Rusia envalentonada.

El Kremlin ya ha manifestado su renovado interés en la región, expresando su intención de mandar a su enviado especial, Igor Khovayev, a Armenia y Azerbaiyán ofreciendo organizar las negociaciones entre los dos países.

Estos acontecimientos podrían limitar la capacidad de Azerbaiyán para establecer por la fuerza el llamado "corredor Zangezur" mediante la ocupación total o parcial de las regiones armenias de Syunik y Vayots Dzor. Esta medida elevaría significativamente el papel regional de Turquía, contrarrestando los intereses estratégicos fundamentales de Rusia. Mientras tanto, Rusia pretende reactivar el grupo de trabajo trilateral Armenia-Azerbaiyán-Rusia para el restablecimiento de las comunicaciones regionales, inactivo desde el verano de 2023, para implementar el Artículo 9 de la declaración trilateral de noviembre de 2020.

A corto plazo, la perspectiva de un alto el fuego entre Rusia y Ucrania podría impulsar a Azerbaiyán a intensificar las hostilidades para asegurar el codiciado corredor antes de que Rusia restablezca plenamente su influencia en la región. Sin embargo, a medio y largo plazo, un alto el fuego y la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, podrían restablecer el dominio ruso en el Cáucaso Sur, lo que limitaría la capacidad de Turquía y Azerbaiyán para seguir expandiendo su influencia.

El gobierno armenio debería considerar cuidadosamente estos posibles escenarios. Debe comenzar a tomar medidas para establecer un nuevo modus operandi con Rusia. Al mismo tiempo, Ereván debería iniciar consultas con todos los actores interesados ​​en la estabilidad de la región incluida la Unión Europea, Rusia, Irán, Estados Unidos, India y China para alertar sobre las intenciones agresivas de Azerbaiyán y explorar esfuerzos coordinados para prevenir una nueva escalada azerbaiyana en las próximas semanas y meses.

Más leídas